CAPÍTULO 15:
Frustración
Marta seguía sacudiendo el cuerpo inerte de su hermano, aunque no sabía exactamente lo que le había sucedido. Deseaba tener un hermano que la quisiera de verdad. Y sin embargo, lo estaba perdiendo. Poco después, Clara la sacó de su trance:
-Marta, Marta... Lo siento mucho, pero debes escucharme. Yuc te dirá lo que quieras saber.
Marta obedeció y, muy despacio, se colocó al lado de Clara. Después, Yuc empezó a hablar:
-Marta, podemos salvarlo, pero debes hacer lo que yo te diga.
Ésta asintió, y Yuc continuó:
-Sin embargo, ahora mismo desconozco lo que le pasa a tu hermano...
No pudo continuar, porque otra persona entró en escena, le cortó la frase:
-Yo sí que puedo salvarlo.
Todos se giraron y se encontraron con un ensangrentado Rich. Con el momento trágico, no habían visto cómo se despertaba y se acercaba a ellos.
-Puedo salvarlo -repitió Rich-, accede a venir con nosotros y curaré a tu auténtico hermano -dijo marcando la palabra-.
Marta meditó qué hacer. Quería salvar a su hermano, pero eso significaría acabar en las garras de Raf. Pero si se iba con Yuc y Clara... no tenía dudas de que su hermano moriría. Se giró hacia ellos, con la intención de conseguir la respuesta, pero ellos tenían el rostro frío y serio. Estaba sola en esto; la decisión era sólo suya.
-Un momento -dijo Marta-, ¿cómo sé qué puedo confiar en ti, Rich?
-Un mago no puede echarse atrás cuando hace un trato. Si tú cumples tu parte, yo cumplo la mía.
-De... de acuerdo. Em... ¿Yuc?, ¿Mi hermano y yo tenemos los mismos poderes?
Yuc se mostró sorprendido por la pregunta, pero respondió tras unos segundos que a Marta se le hicieron eternos.
-Bueno, eso creo... Nunca había conocido a alguien con ese tipo de poderes, y menos dos
personas.
Marta asintió. Debía correr el riesgo.
-Está bien Rich, tú ganas. Iré contigo.
-Haces lo mejor por tu hermano, Marta. Él vivirá. Ahora ven conmigo.
Marta asintió con el más mínimo asentimiento de cabeza. Rich se giró , y Marta lo imitó.Empezaron a andar unos pasos.
Ahora verás -pensó Marta-
Se giró de nuevo y, aunque ella no supo cómo lo hizo, se concentró y consiguió que un rayo cayera del cielo impactando en el cuerpo de su hermano. Rich, furioso, chilló:
-¡No volveréis a ver la luz del Sol!, ¡teníamos un trato!
-¡Sí!, ¡uno que no era justo!
Rich soltó un haz de magia de color rojo y azul hacia ellos, y Marta, que lo vio venir, lanzó otro amarillo y dorado contra él. Clara estuvo a punto de unirse a ella, pero Yuc la detuvo.
-¡No lo hagas, Clara!, podrías quedar
electrocutada, no conozco el alcance de los poderes de Marta.
La chica pareció dudar, pero al final se dio por vencida y dejó caer los brazos.
De nuevo, Marta estaba sola.
-¡Ríndete Marta! -chilló Rich-, ¡no conseguirás vencerme, estás demasiado débil!
-¡Ni en sueños, Rich!
Pero él tenía razón. Al utilizar tanto su poder, Marta estaba exhausta; no dudaría mucho más en pie. Y eso fue lo que sucedió. Marta calló al suelo inconsciente y la magia de Rich los alcanzó a los cuatro, provocando una gran explosión. Este estaba ya acercándose a punto de coger a Marta e irse de allí, cuando el humo se disipó y sólo dejó una parte del campo de baloncesto chamuscado. Rich soltó un grito de frustación. Habían escapado.
-Por qué poco -murmuró Clara-, Yuc, ¿cómo lo has hecho?
-¿Qué cómo he hecho qué? -preguntó Yuc-.
-El salvarnos la vida a todos en el último momento.
-Clara, yo no he hecho nada.
-¿Entonces quién...?
-Pues, en verdad, yo soy vuestro salvador.
Yuc y Clara se giraron para ver al hermano de Marta herido, pero con una sonrisa en la cara.
-Hala, tampoco hay que ponerse así -dijo el hermano de Marta-, tan sólo me desperté en medio del caos e hice una transportación para cuatro personas. ¡Ah!, y me llamo Alejandro, Alex para los amigos.
-¿Hiciste la transportación tú sólo? -preguntó Clara-.
-Clara, ya hemos visto lo que es Marta capaz de hacer, que no te extrañe que él pueda hacer algo así. -Respondió Yuc-.
-El mago tiene razón -dijo Alex-, apuesto a que mi hermana se va a llevar una sorpresa al descubrir que estamos los cuatro vivos.
-Realmente eres clavadito a Marta -comentó Clara-.
-Parad, por favor -exigió Yuc-, ahora mismo el mayor de nuestros problemas es que Rich y Raf no van a parar hasta capturaros a los tres. Debemos tener cuidado, y...
rescatar a Carlos.
A Clara se le iluminó el rostro. Y Yuc prosiguió:
-Clara, cuando hoy al haber conseguido hacer esa esfera con todos los elementos, me has hecho darme cuenta de que estás preparada para ello. Estoy muy orgulloso de ti, Clara. Puede que mañana mismo Carlos esté de vuelta con nosotros. También quería darte las gracias, Alex, nos has salvado la vida.
-De nada, mago. Por cierto, si necesitáis refuerzos en la misión, podéis contar conmigo.
-Gracias de nuevo, Alex. Y sí, te necesitaremos.
-¿Dónde estoy? -preguntó Marta-.
-¡Marta! -chilló Clara-, ¡estás bien!
Corrió hacia ella y la abrazó con fuerza, haciendo que casi perdiera el equilibrio. Cuando Clara se separó de ella, Marta miró alrededor y, al ver a su hermano de pie junto a Yuc, sano y salvo, no pudo evitar llorar y lanzarse a sus brazos.
-Me has salvado la vida, hermanita -dijo Alex-. Te he echado de menos. Te quiero.
-Yo también a ti -murmuró Marta-, yo también a ti.
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Holaa. Aquí está el capi quince. Juro que el dieciséis vendrá pronto. No olvidéis comentar y participar en las dos encuestas !!!!!
has tardado en subir, pero la espera merece la pena :) no pares desribir !!
ResponderEliminarOk, verás el 16... jejejeje
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