domingo, 13 de octubre de 2013

sábado, 5 de octubre de 2013

Cap 15

                 CAPÍTULO 15:
                      Frustración 
                      
      Marta seguía sacudiendo el cuerpo inerte de su hermano, aunque no sabía exactamente lo que le había sucedido. Deseaba tener un hermano que la quisiera de verdad. Y sin embargo, lo estaba perdiendo. Poco después, Clara la sacó de su trance:
      -Marta, Marta... Lo siento mucho, pero debes escucharme. Yuc te dirá lo que quieras saber.
     Marta obedeció y, muy despacio, se colocó al lado de Clara. Después, Yuc empezó a hablar:
      -Marta, podemos salvarlo, pero debes hacer lo que yo te diga.
    Ésta asintió, y Yuc continuó:
      -Sin embargo, ahora mismo desconozco lo que le pasa a tu hermano...
     No pudo continuar, porque otra persona entró en escena, le cortó la frase:
      -Yo sí que puedo salvarlo.
     Todos se giraron y se encontraron con un ensangrentado Rich. Con el momento trágico, no habían visto cómo se despertaba y se acercaba a ellos.
      -Puedo salvarlo -repitió Rich-, accede a venir con nosotros y curaré a tu auténtico hermano -dijo marcando la palabra-.
      Marta meditó qué hacer. Quería salvar a su hermano, pero eso significaría acabar en las garras de Raf. Pero si se iba con Yuc y Clara... no tenía dudas de que su hermano moriría.  Se giró hacia ellos, con la intención de conseguir la respuesta, pero ellos tenían el rostro frío  y serio. Estaba sola en esto; la decisión era sólo suya.
      -Un momento -dijo Marta-, ¿cómo sé qué puedo confiar en ti, Rich?
      -Un mago no puede echarse atrás cuando hace un trato. Si tú cumples tu parte, yo cumplo la mía.
      -De... de acuerdo. Em... ¿Yuc?, ¿Mi hermano y yo tenemos los mismos poderes?
      Yuc se mostró sorprendido por la pregunta, pero respondió tras unos segundos que a Marta se le hicieron eternos.
      -Bueno, eso creo... Nunca había conocido a alguien con ese tipo de poderes, y menos dos

personas.
      Marta asintió. Debía correr el riesgo.
      -Está bien Rich, tú ganas. Iré contigo.
      -Haces lo mejor por tu hermano, Marta. Él vivirá. Ahora ven conmigo.
       Marta asintió con el más mínimo asentimiento de cabeza. Rich se giró , y Marta lo imitó.Empezaron a andar unos pasos.
      Ahora verás -pensó Marta-

   Se giró de nuevo y, aunque ella no supo cómo lo hizo, se concentró y consiguió que un rayo cayera del cielo impactando en el cuerpo de su hermano. Rich, furioso, chilló:
      -¡No volveréis a ver la luz del Sol!, ¡teníamos un trato!
      -¡Sí!, ¡uno que no era justo!
    Rich soltó un haz de magia de color rojo y azul hacia ellos, y Marta, que lo vio venir, lanzó otro amarillo y dorado contra él. Clara estuvo a punto de unirse a ella, pero Yuc la detuvo.
      -¡No lo hagas, Clara!, podrías quedar

electrocutada, no conozco el alcance de los poderes de Marta.
     La chica pareció dudar, pero al final se dio por vencida y dejó caer los brazos.
De nuevo, Marta estaba sola.
      -¡Ríndete Marta! -chilló Rich-, ¡no conseguirás vencerme, estás demasiado débil!
      -¡Ni en sueños, Rich!
     Pero él tenía razón. Al utilizar tanto su poder, Marta estaba exhausta; no dudaría mucho más en pie. Y eso fue lo que sucedió. Marta calló al suelo inconsciente  y la magia de Rich los alcanzó a los cuatro, provocando una gran explosión. Este estaba ya acercándose a punto de coger a Marta e irse de allí, cuando el humo se disipó y sólo dejó una parte del campo de baloncesto chamuscado. Rich soltó un grito de frustación. Habían escapado.
     

      -Por qué poco -murmuró Clara-, Yuc, ¿cómo lo has hecho?
      -¿Qué cómo he hecho qué? -preguntó Yuc-.
      -El salvarnos la vida a todos en el último momento.
      -Clara, yo no he hecho nada.
      -¿Entonces quién...?
      -Pues, en verdad, yo soy vuestro salvador.
      Yuc y Clara se giraron para ver al hermano de Marta herido, pero con una sonrisa en la cara.
      -Hala, tampoco hay que ponerse así -dijo el hermano de Marta-, tan sólo me desperté en medio del caos e hice una transportación para cuatro personas. ¡Ah!, y me llamo Alejandro, Alex para los amigos.
      -¿Hiciste la transportación tú sólo? -preguntó Clara-.
      -Clara, ya hemos visto lo que es Marta capaz de hacer, que no te extrañe que él pueda hacer algo así. -Respondió Yuc-.
      -El mago tiene razón -dijo Alex-, apuesto a que mi hermana se va a llevar una sorpresa al descubrir que estamos los cuatro vivos.
      -Realmente eres clavadito a Marta -comentó Clara-.
      -Parad, por favor -exigió Yuc-, ahora mismo el mayor de nuestros problemas es que Rich y Raf no van a parar hasta capturaros a los tres. Debemos tener cuidado, y...
rescatar a Carlos.
    A Clara se le iluminó el rostro. Y Yuc prosiguió:
      -Clara, cuando hoy al haber conseguido hacer esa esfera con todos los elementos,    me has hecho darme cuenta de que estás preparada para ello. Estoy muy orgulloso de ti, Clara. Puede que mañana mismo Carlos esté de vuelta con nosotros. También quería darte las gracias, Alex, nos has salvado la vida.
      -De nada, mago. Por cierto, si necesitáis refuerzos en la misión, podéis contar conmigo.
      -Gracias de nuevo, Alex. Y sí, te necesitaremos.
      -¿Dónde estoy? -preguntó Marta-.
      -¡Marta! -chilló Clara-, ¡estás bien!
     Corrió hacia ella y la abrazó con fuerza, haciendo que casi perdiera el equilibrio. Cuando Clara se separó de ella, Marta miró alrededor y, al ver a su hermano de pie junto a Yuc, sano y salvo, no pudo evitar llorar y lanzarse a sus brazos.
      -Me has salvado la vida, hermanita -dijo Alex-. Te he echado de menos. Te quiero.
      -Yo también a ti -murmuró Marta-, yo también a ti.

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              Holaa. Aquí está el capi quince. Juro que el dieciséis vendrá pronto. No olvidéis comentar y participar en las dos encuestas !!!!!

domingo, 29 de septiembre de 2013

     6OO VISITAS!!!! MUCHAS GRACIAS!  
Prometo que la semana k viene subiré el 15, es k no he tenido tiempo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

500 Visitas

Y otra vez más... cien visitas más!!!! GRACIAS. :D
                    500 VISITAS!!!!

sábado, 14 de septiembre de 2013

Cap.14

                          CAPÍTULO 14:
                          Reencuentro     
                              
      -Falta poco para las vacaciones de primavera -dijo Marta-, ¿crees que harán algún simulacro?
      Clara salió de su fantasía en la que no existía el anti-Carlos.
       -Em... no creo, pero nunca se sabe.
      También soltó una risita, pero Marta advirtió enseguida que era falsa, y que aunque Clara intentaba engañarla haciéndola creer que estaba contenta, ella veía la verdad en sus extraños ojos: echaba mucho de menos a Carlos.
       -Jajaja, tienes razón. Venga, vamos a entrar que llegamos tarde.
      Clara asintió y se adentró en la clase junto a Marta.


      -¿Alguien sabe la respuesta a este problema? -preguntó la maestra de matemáticas a sus
alumnos-.
       -Sí, que te mudes a otro planeta -murmuró Marta-.
       Clara le dio un codazo suave.
       -Eso pensamos todos, pero cállate que te va a oír.
       -¿Pasa algo Clara? -dijo la maestra-.
       -Em... no, profesora.
       -En ese caso, sal a la pizarra, Clara, y escribe la respuesta del problema.
      Clara asintió y se levantó de su silla. Mientras iba hacia la pizarra, Yolanda, una chica a la que Clara odiaba, se rió de ella. Clara la fulminó con la mirada en el camino. Ya frente a la pizarra, cogió una tiza y la apoyó para empezar a escribir cuando la tierra tembló violentamente. Clara se tambaleó e hizo caer la tiza al suelo, que se rompió en dos.
Marta, por su parte, se levantó de su sitio.
        No era un sueño -pensó Marta-, está ocurriendo de verdad.
        -Niños, tranquilos -dijo la maestra-, seguro que... algo grande se ha caído.
        -Como qué, ¿un gigante? -preguntó Marta-.
    Puede que la profesora supiera mucho sobre matemáticas, pero de todo lo demás, no tenía ni idea.
      La profesora no respondió, y ordenó a sus alumnos que salieran de clase y que se fueran al aparcamiento. Los niños obedecieron, y Marta y Clara se vieron obligados a seguir a su profesora como los demás. Por el camino, Marta le susurró a Clara:
      -Creo que sé quién es el responsable de esto.
      -¿Quién?
      Marta iba a responder cuando otro temblor la hizo callar. Clara y ésta se miraron, y, en un momento en que la maestra no miraba, se escaparon al baño de las chicas. Allí, discutieron qué hacer.
      -¿Tú crees que esto es un terremoto? -preguntó Clara-.
      -¿Desde cuando hay terremotos en Granada, Clara?
      -Bueno... llevo poco tiempo aquí, yo qué voy a saber.

-Pues entonces que sepas que es uno de los lugares del mundo donde ha habido menos, y encima con tanta fuerza.
        -Entonces, ¿qué pasa aquí?
     Marta sólo dijo una palabra como respuesta:
        -Carlos.


      Yuc se levantó de su mecedora. Algo pasaba en el instituto. Debía ir allí para averiguar más. Cogió todo lo necesario y se esfumó en el aire.


      -Vale, nuevo plan -dijo Clara-, vamos al lugar más alejado del aparcamiento, vamos, la pista de baloncesto, y vamos a por Carlos, puede acabar con todo esto -abrió los brazos-.
      -¿Te has dado cuenta de que estás sugiriendo salvar el instituto de acabar destruido?
      -No es momento para bromas, dame la mano.
     Marta obedeció y las dos desaparecieron en el aire.

      Carlos necesitó dos segundos para darse cuenta de lo que ocurría, dejó de destruir la biblioteca del instituto y se materializó en la pista de baloncesto. Allí se encontró a Marta y a... Clara. Una mísera parte de su ser se alegraba de verla, pero el resto, deseaba llevársela a su maestro.
      -Somos dos contra uno -dijo Marta-, ¿crees que puedes ganar?
      -En realidad sois dos contra tres -contraatacó Carlos-.
      -Yo no veo a nadie.
      -Pues yo sí -murmuró Clara-.
     Y era cierto. Detrás suya acababan de aparecer Raf y Rich.
     La voz de Raf resonó en los oídos de ambas:
      -Cuanto tiempo sin veros chicas, ¿nos habéis echado de menos?
      Marta consiguió no lanzarse sobre Raf y mantuvo la calma:
      -La cuestión es: ¿tú volverás a ver algo después de hoy?
      -Otra cosa, ¿cómo están tus padres? -dijo Raf, marcando la palabra padres-.
      -Eso a tí no te importa.
      Clara intentó calmarla cogiéndola de la mano, pero la retiró enseguida.
      -¡Ay! -gritó Clara-, ¡me has dado un calambrazo!
      -Perdón.
     Raf se rió.
      -Normal, hia mía, Marta domina la electricidad. Ella no pertenece a este mundo. De hecho, ahora mismo me la llevo a ella y a su magia.
      -¡Ni lo sueñes! -exclamaron al unísono Marta y Clara-.
      -Eso ya lo veremos, chicas.
      -De hecho, estoy más que seguro de que ellas tienen razón -dijo la familiar voz de Yuc-.
      -Si queréis lograr escapar de aquí, debéis ganarnos primero -dijo Carlos-.
   Al instante, Carlos elevó las manos al aire y una barrera impenetrable rodeó la pista de baloncesto.
       -Está bien, ¡luchemos! -Gritó Clara-.


      La batalla comenzó y cada uno tenía su asignación: Carlos contra Clara, Yuc contra Raf y Marta contra Rich.
      Carlos estrenó el combate lanzando un brote de oscuridad hacia Clara, y ella lo paró con uno de luz. Cuando Clara lanzó una bola de fuego hacia él, un demonio la paró por él.
      Clara se quedó boquiabierta.
      ¿Sabe hacer invocaciones? -pensó-.
      Sin embargo no se desmoronó, lo intentó de nuevo, pero de nuevo el demonio paró el golpe.
       Esto va a durar -pensó Clara-.
 
      Mientras, Yuc y Raf también estaban muy igualados, cuando uno pensaba que su poder iba a alcanzar a su enemigo, éste lo paraba con su magia.
        Maldito Raf -pensó Yuc-.
     Después soltó un grito de guerra y lanzó un nuevo hechizo sobre su oponente.

      -Vas a saber lo que es sufrir, Marta -dijo Rich-.
      -¿Por qué?, en todo caso, tú vas a acabar partido por un rayo ¡literalmente!
      -¿Estás segura?, pero si ni siquiera has descubierto cómo usar tus poderes.
      Marta se calló. Por primera vez, ese especie de esclavo del idiota de Raf tenía razón, pero no lo iba a admitir.
      -Seguro que es más fácil eso que limpiar el baño de tu “amo y señor”.
      Rich la ignoró.
      -Bueno, pues a ver si eres capaz de manejar esto. -Acto seguido lanzó una bola de fuego contra ella.
       Marta sólo pudo gritar y extender los brazos hacia delante, por si servía de algo. Cuando estaba segura de que estaba muerta, abrió los ojos y observó algo sorprendente: la bola de fuego se encontraba en sus manos, pero ahora parecía hecha de electricidad, y se dio cuenta de que eso lo había conseguido ella. Sin pensárselo, la lanzó contra Rich. Este no lo vio venir y el impacto lo golpeó contra una pared cercana. Intentó levantarse, pero no pudo. Marta, por su parte, se sentía orgullosa de sí misma. Había conseguido ganar a Rich ella sola, sin nadie que la ayudase.


      -¡Yuc pierdes el tiempo, jamás serás capaz de vencerme! -gritó Raf-.
      Yuc lo ignoró y, pillándolo desprevenido, lanzó contra Raf una nueva bola de fuego, que hizo que Raf volara por los aires y aterrizara en el suelo a seis metros de Yuc. Había perdido el conocimiento por el impacto, y Yuc, por si acaso, lo encerró en una jaula mágica. Después, se dirigió hacia donde estaba Clara.

     No le gustó lo que vio. Los poderes de Clara estaban llenos de luz, mientras que los de Carlos llenos de oscuridad. Al ser opuestos, como lo negativo y lo positivo, hacía que estuvieran empatados. De repente, a Yuc se le ocurrió un modo de poder ganar a Carlos.
       -¡Clara, junta todos los elementos!
      Clara entendió las palabras de Yuc, pero ese hechizo era muy complicado. Sin embargo, decidió arriesgarse. En el proceso, Clara fue juntándolos poco a poco: primero tierra, luego agua, aire, y, por último, fuego. Clara miró su mano. Una esfera con todos los elementos unidos. Sin pensar más en lo que acababa de hacer, la lanzó contra Carlos con todas sus fuerzas. Él sólo pudo ver cómo le impactaba y volaba por los aires. Después todo para él se volvió negro. Había perdido el conocimiento.
       -Clara, eso ha sido increíble.
     Esta miró hacia atrás. Marta era quien había hablado.
       -Muchas gracias. Por cierto, tú también has estado genial.
       -Gracias, pero la verdad es que no sé ni como lo he hecho.
      Después, se fundieron en un abrazo. Sin embargo, no duró mucho.
       -Bravo, bravo, bravo -dijo una voz-, bien hecho.
       -Oh, no -dijo Marta-, ¿tú otra vez?, ¿se puede saber quién eres?
      Era, de nuevo, el chico de diecisiete años con ojos azules y pelo castaño.
       -Bueno, resulta obvio, ¿no? -se acercó a Marta y la rodeó con un brazo-, soy tu hermano.
       -¿Qué? -consiguió decir-, tú no eres... -calló, se giró, lo miró a los ojos y lo vio... todo-.
Vio cuando de pequeña le cuidaba, abriendo con él regalos de Navidad, en sus brazos corriendo por una calle...
       -Sí que eres mi hermano, mi auténtico hermano -murmuró-.
      Iba a abrazarlo cuando un rayo de luz violeta lo mandó hacia atrás. Marta corrió hacia él sacudiéndolo, pero él no abría los ojos.
       -No, no. Por favor, no...



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     Hola, olaa. Os dejo con la intriga, ¿eh?, bueno, para k lo sepáis, empiezo el lunes el insti, por lo k el siguiente cap. a lo mejor no llega muy pronto. No olvidéis comentar y participar en las encuestas. Además, si queréis saber cómo empezó todo, id al final de la página y lo sabréis. Chaooo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

De nuevo cien visitas más. Estad atentos, una nueva historia está a punto de empezar...
         4OO VISITAS GRACIAS!!!! ^^

sábado, 7 de septiembre de 2013

Cap. 13


                                          CAPÍTULO 13:
                          Poderes ocultos
 
 -¡Dímelo ya, Yuc!, ¿quiénes son mis verdaderos padres?
Marta odiaba hablarle así a Yuc, pero quería saber todo lo posible sobre sus auténticos padres.
-Marta, tranquilízate.
-No, necesito saberlo.
Yuc se levantó de la silla en la que estaba sentado y se colocó frente a Marta.
-Quiero decírtelo, pero no puedo.
-¿Por qué?
-Porque no lo sé, ¿de acuerdo? -dijo Yuc subiendo el tono de voz-.
-Vamos, que lo sabes todo sobre los padres de Clara y los de Carlos y no sabes nada de los míos.
-No es tan sencillo, Marta. Te juro que haré lo posible por averiguarlo.
Eso tranquilizó a Marta un poco. Sin embargo, no aguantó más y salió corriendo del escondite de Yuc. Esta lloviendo a cántaros, pero Marta no parecía darse cuenta y corría, y corría...


Clara llamó al timbre de la casa de Marta. Minutos después, Luis salió por la puerta.
-Hola -dijo Clara-, ¿está Marta en casa?
Luis se acercó a ella y le dijo con voz quebrada:
-No. Se fue ayer por la tarde y no ha vuelto. ¿Sabes dónde está?, estoy preocupadísimo.
Clara tardó un poco en reaccionar.
-¿Por qué?, ¿qué pasó?
Luis suspiró.
-Mis padres le soltaron que era adoptada.
Eso sí que impactó a Clara. Ella nunca habría pensado que Marta era adoptada. De hecho, le veía incluso parecido con su “madre”.
El universitario sacó a Clara de sus pensamientos.
-Por cierto, ¿por qué no estás empapada?
Entonces Clara se percató de que había utilizado un hechizo de agua que hacía que no se mojara. Soltó una excusa rápida y echó a correr calle abajo. Mientras, Luis se había quedado boquiabierto y no había una teoría de física que pudiera explicar aquello.


Marta, agotada, se dejó caer en un banco. Correr le había servido para organizar sus ideas y estaba segura de lo que tenía que hacer. En realidad, siempre le ayudaba correr para despejar la mente.
-¡Marta! -Dijo Clara y ésta dio un respingo-, estaba muy preocupada por ti.
-Hola Clara. Supongo que ya sabrás la noticia.
Clara no dijo nada, pero la abrazó a modo de respuesta. Marta correspondió al abrazo. Sin embargo, no duró mucho, porque Clara se separó bruscamente de ella.
-¿Qué pasa? -preguntó Marta asustada-.
-¿Por qué no estás mojada?, yo utilizo un hechizo, pero tú...
Marta se dio cuenta enseguida de que Clara tenía razón. No sólo eso, si no también que no tenía frío cuando estaban a doce grados y tenía sólo una camiseta de tirantes.
-Clara, tienes razón.
-Debemos avisar a Yuc inmediatamente.
Marta asintió al tiempo que cogía a Clara de la mano. Después, Clara pronunció el hechizo y desaparecieron.

Yuc se levantó de la silla a tiempo de ver a Marta y a Clara aparecer frente a él. La primera en hablarle fue Marta:
-Lo siento mucho Yuc, no quería hablarte así, pero quería averiguar cuáles son mis padres.
-No te preocupes, lo entiendo perfectamente.
Después de eso, se hizo un silencio profundo hasta que Clara lo rompió:
-Yuc, creo que hemos descubierto el poder oculto de Marta.
-Y dime, Marta, ¿cuál?
Marta lo pensó un poco y respondió:
-Cuando estaba sentada bajo la lluvia, no me mojaba... y no tenía frío.
-¿Te ha pasado en otros momentos algo parecido?
-No.
-En ese caso, se ha activado ahora por una razón que desconozco -hizo una pausa y continuó-, y si no os importa iros... así seguro que dentro de muy poco lo habré averiguado.
Se levantó de su sillón y las empujó a las dos hasta la puerta principal. Después, les dijo adiós y Clara y Marta se vieron obligadas a irse.
-Yuc oculta algo -dijo Marta-.
-Ya lo sé, pero estoy segura de que no nos lo va a contar hasta dentro de mucho tiempo.
-Vamos a ir más rápido que nos empapamos.
-Como antes, ¿verdad?
-Jajaja. En eso tienes razón. Por cierto, ¿dónde duermo hoy?, es que no quiero volver a casa y pedir perdón, sería demasiado ridículo: “Siento haberme enfadado con vosotros por sacar un siete y medio en mates y por no haberme dicho que era adoptada”.
-Vale, lo pillo. Supongo que te puedes quedar en mi casa.
-¿De verdad?, bueno, siempre que tu madre te deje...
-Pues claro que sí.
-En ese caso... ¡vamos a tu casa!



-Como es posible -se decía Yuc-, ese poder... no, no puede ser. Nunca lo había visto en las personas excepto una... No, no lo creo. Aunque es adoptada y no sé si podría ser...


-Ummm.... -dijo Ralf-, ¿has visto eso, Rich?, parece que tenemos un nuevo poder que desconocíamos... Esto cambia mucho las cosas, a saber que hace con dieciséis años... ¡Carlos, ven!, creo que tienes trabajo por hacer -Cuando apareció Carlos prosiguió-. Hemos descubierto a otra de ellos. Debemos conseguir capturarla, y no será fácil. Con sus poderes recién aparecidos, tiene mucha energía mágica en su interior. ¿Podrás hacerlo?
-Por supuesto señor. ¿Me deja el amuleto?
-No. No sirve con ella y sus poderes. Por eso es difícil capturarla, Carlos.En esta ocasión tendrás que hacerlo solo, sin nada que te ayude.
-No le defraudaré.
Murmuró un hechizo, y desapareció.


Holaa. Siento mucho haberlo subido tan tarde, pero es k no tengo tiempo.Prometo que el siguiente llegará pronto. ¡Seguid leyendo! (Elsa por favor déjame con vida XD)